Diana terapeutica cancer

Curación del cáncer

Los fármacos de quimioterapia se dirigen a las células en diferentes fases del ciclo celular. Entender cómo funcionan estos fármacos ayuda a los médicos a predecir qué fármacos pueden funcionar bien juntos. Los médicos también pueden planificar la frecuencia con la que deben administrarse las dosis de cada fármaco en función de los tiempos de las fases celulares.

Los fármacos de la quimioterapia pueden agruparse según su funcionamiento, su estructura química y su relación con otros fármacos. Algunos fármacos actúan de más de una manera y pueden pertenecer a más de un grupo. (Nota: no todos los fármacos de quimioterapia se enumeran aquí).

Saber cómo funciona el fármaco es importante para predecir sus efectos secundarios. Esto ayuda a los médicos a decidir qué fármacos es probable que funcionen bien juntos. Si se va a utilizar más de un fármaco, esta información también les ayuda a planificar exactamente cuándo debe administrarse cada uno de ellos (en qué orden y con qué frecuencia).

Como estos fármacos dañan el ADN, pueden afectar a las células de la médula ósea que producen nuevas células sanguíneas. En raras ocasiones, esto puede provocar una leucemia. El riesgo de leucemia por los agentes alquilantes es “dependiente de la dosis”, lo que significa que el riesgo es pequeño con dosis bajas, pero aumenta a medida que la cantidad total del fármaco utilizado es mayor. El riesgo de leucemia después de recibir agentes alquilantes es mayor entre 5 y 10 años después del tratamiento.

Investigación sobre el tratamiento del cáncer

La rehabilitación es un campo complejo que incorpora muchas disciplinas, entornos, intervenciones y poblaciones, con objetivos de los pacientes que van desde la mejora de la función hasta la mejora de la participación en los roles sociales. Aunque se ha avanzado en la medición de las entradas del proceso de rehabilitación, como las características del paciente, y de las salidas (es decir, los resultados) del proceso, se ha dedicado poca atención a especificar y medir el proceso en sí: el tratamiento. En este artículo, los autores describen un marco mediante el cual las intervenciones de rehabilitación, incluidas las realizadas por los psicólogos de rehabilitación, pueden definirse de acuerdo con las teorías de tratamiento que las sustentan.

La estructura tripartita de una teoría de tratamiento -objetivos, ingredientes activos y mecanismos de acción- puede especificarse, a menudo en forma de hipótesis, para cada componente del tratamiento utilizado para efectuar los cambios deseados para cada paciente. Los objetivos son aspectos específicos y medibles del funcionamiento del paciente en los que se desea un cambio; los ingredientes activos son acciones específicas y medibles realizadas por un clínico para efectuar estos cambios; y los mecanismos de acción son las formas, a menudo invisibles e inferidas, en que los ingredientes actúan para causar los efectos deseados. Para ilustrar estos conceptos, los autores presentan cómo podrían aplicarse en dos áreas de tratamiento en las que frecuentemente participan los psicólogos de rehabilitación: el manejo de los trastornos de la memoria y las intervenciones para el dolor crónico.

Terapia dirigida contra el cáncer: la próxima generación de tratamientos contra el cáncer

Los fármacos dirigidos contra el cáncer actúan “apuntando” a las diferencias que ayudan a una célula cancerosa a sobrevivir y crecer.  Son uno de los principales tratamientos para algunos tipos de cáncer. Por ejemplo, el melanoma avanzado y algunos tipos de leucemia.

Hay muchos tipos diferentes de fármacos dirigidos. Se agrupan en función de su funcionamiento. Estos grupos incluyen los anticuerpos monoclonales, los bloqueadores del crecimiento del cáncer, los fármacos que bloquean el crecimiento de los vasos sanguíneos del cáncer y los inhibidores de la PARP.

¿Cómo actúan los fármacos dirigidos contra el cáncer? Las células cancerosas tienen cambios en sus genes (ADN) que las hacen diferentes de las células normales. Estos cambios hacen que se comporten de forma diferente. Las células cancerosas pueden crecer más rápido que las normales y también mueren con menos facilidad. A veces, las células cancerosas también se propagan.

Los cambios en los genes que causan un tipo de cáncer suelen ser diferentes a los cambios genéticos que causan otro. Por ejemplo, los cambios que hacen crecer un cáncer de pulmón pueden ser diferentes a los que hacen crecer un cáncer de mama. Y los cambios en los genes de una persona que tiene cáncer de pulmón pueden ser diferentes a los cambios en otra persona con cáncer de pulmón.

Terapia molecular dirigida

El cáncer es una enfermedad multifactorial y notablemente heterogénea. En sus procesos de inicio, progresión, invasión y metástasis intervienen múltiples mecanismos de señalización molecular. La diversidad de propiedades moleculares y celulares de los tumores de distintos pacientes, e incluso de las células cancerosas de un mismo paciente, dificulta enormemente la búsqueda de una solución única para el tratamiento del cáncer. Por lo tanto, se necesitan terapias dirigidas a medida basadas en las características de cada tumor para optimizar la eficacia del tratamiento, minimizar la toxicidad y los efectos secundarios de los fármacos y, en última instancia, lograr un tratamiento más rentable de los pacientes al administrar los fármacos más adecuados en la dosis óptima a cada paciente que lo necesite (Topol, 2014; Ryall y Tan, 2015). Este es el concepto esencial de la medicina de precisión.

El ensayo de combinaciones de fármacos potencialmente relevantes desde el punto de vista clínico mediante modelos matemáticos (véase el recuadro 1) ofrece una forma razonable, aunque relativamente sencilla y expeditiva, de llevar a cabo esta tarea mediante el examen computacional de múltiples objetivos a través de amplios análisis de perturbación de parámetros (Araujo y otros, 2005; Iyengar y otros, 2012; Barbolosi y otros, 2016). Este enfoque permite un examen rápido y de bajo coste del espacio de parámetros de la combinación de fármacos y dianas, incluida la identificación de combinaciones de fármacos potencialmente óptimas mediante métodos matemáticos, proporcionando en última instancia conocimientos valiosos que serían difíciles (si no imposibles) de conseguir mediante los métodos y técnicas experimentales y de ensayo clínico tradicionales. En definitiva, estos modelos pueden ayudar a reducir y priorizar las diferentes combinaciones de dianas antes de la validación experimental.