Movimiento del estomago antes de vomitar

Ecografía de estenosis pilórica

La estenosis pilórica es un problema que afecta a los bebés entre el nacimiento y los 6 meses de edad y provoca vómitos forzados que pueden provocar deshidratación. Es el segundo problema más frecuente que requiere cirugía en los recién nacidos.

La estenosis pilórica es un problema que afecta a los bebés entre el nacimiento y los 6 meses de edad y provoca vómitos fuertes que pueden llevar a la deshidratación. Es el segundo problema más frecuente que requiere cirugía en los recién nacidos.

La parte inferior del estómago que conecta con el intestino delgado se conoce como píloro. En la estenosis pilórica, los músculos de esta parte del estómago se agrandan, estrechando la abertura del píloro e impidiendo finalmente que los alimentos pasen del estómago al intestino.

Como la abertura del estómago se bloquea y los bebés empiezan a vomitar, pueden producirse varios problemas. El más grave es la deshidratación. Cuando un bebé vomita con regularidad, no recibe suficientes líquidos para satisfacer sus necesidades nutricionales. Los bebés tienen un cuerpo más pequeño que el de los adultos y no pueden tolerar la pérdida de líquidos tan fácilmente como los adultos. Los minerales que el cuerpo necesita para mantenerse sano, como el potasio y el sodio, también se pierden cuando el bebé vomita. Los bebés que carecen de la cantidad adecuada de agua y minerales en su cuerpo pueden enfermar muy rápidamente.

Palaute

Durante tu embarazo es normal que experimentes algunos cambios y molestias relacionadas con el mismo. Estas molestias pueden ser incómodas, pero normalmente no son perjudiciales para ti ni para tu bebé.

Tu útero en crecimiento tira y tensa los músculos que lo sostienen. Es posible que sientas dolores agudos o simplemente una leve sensación de tirón. Suele ocurrir al toser, estornudar, levantarse, sentarse, darse la vuelta o durante las relaciones sexuales.

Informe a su proveedor de atención médica si tiene dolor en la parte superior del abdomen, si experimenta sangrado vaginal, si su dolor no desaparece con el reposo o dura más de una hora, si tiene un dolor agudo en un solo lado del abdomen que dura más de unos minutos.

Puede ser difícil distinguir entre las molestias normales del embarazo y el dolor que requiere atención urgente. Llamar a tu proveedor de atención médica cuando estés preocupada por tus síntomas es siempre una buena idea.

Si tienes dolor de espalda, evita estar de pie durante mucho tiempo y cambia de postura a menudo. Use zapatos de tacón bajo. Evite levantar objetos pesados o niños. Agáchese por las rodillas y mantenga la espalda recta. Evite doblar la cintura.

Vómitos

Consejos para el cuidado de los vómitos sin diarreaY recuerde, póngase en contacto con su médico si su hijo presenta alguno de los síntomas de “Llame a su médico”.Descargo de responsabilidad: esta información sobre la salud tiene únicamente fines educativos. Usted, el lector, asume toda la responsabilidad por el uso que haga de ella.

Seattle Children’s cumple con las leyes federales y otras leyes de derechos civiles aplicables y no discrimina, excluye a las personas ni las trata de forma diferente por motivos de raza, color, religión (credo), sexo, identidad o expresión de género, orientación sexual, origen nacional (ascendencia), edad, discapacidad o cualquier otra condición protegida por las leyes federales, estatales o locales aplicables. La ayuda financiera para los servicios médicamente necesarios se basa en los ingresos de la familia y en los recursos del hospital y se proporciona a los menores de 21 años cuya residencia principal se encuentre en Washington, Alaska, Montana o Idaho.

Estenosis pilórica

La gastroenteritis vírica es una infección de los intestinos que suele provocar diarrea acuosa, dolor o calambres en el abdomen, náuseas o vómitos y, a veces, fiebre. La gente suele llamar a la gastroenteritis vírica “gripe estomacal”, pero este término no es médicamente correcto. Los virus de la gripe no causan gastroenteritis vírica.

Los síntomas de la gastroenteritis vírica incluyen diarrea acuosa, dolor o calambres en el abdomen, náuseas o vómitos y, a veces, fiebre. Muchos virus diferentes pueden causar gastroenteritis vírica. La gastroenteritis vírica se transmite por contacto con pequeñas partículas de las heces o el vómito de una persona infectada.

Los médicos suelen diagnosticar la gastroenteritis vírica basándose en sus síntomas. Si los síntomas son leves y duran poco tiempo, no suele ser necesario realizar pruebas. En algunos casos, la historia clínica, el examen físico y los análisis de heces pueden ayudar a diagnosticar la gastroenteritis vírica.

En la mayoría de los casos, se puede tratar la gastroenteritis vírica reponiendo los líquidos y electrolitos perdidos para evitar la deshidratación. Puede tomar medidas para ayudar a prevenir la gastroenteritis vírica, como lavarse las manos y desinfectar las superficies contaminadas. Las vacunas pueden proteger a los niños de las infecciones por rotavirus.